Por Gerardo Elizondo
Actualizado el 26 de Agosto de 2025
Diseño de espacios familiares: la historia de cómo la familia Torres transformó su rutina en un hogar funcional y lleno de vida
Cuando la familia Torres llegó a mi oficina, lo primero que me dijeron fue: “Nuestra casa se nos quedó chica, pero no queremos mudarnos. Queremos rediseñar cómo vivimos dentro de ella”.
Eran cinco: Mariana y Luis (ambos docentes universitarios), sus hijos gemelos de 9 años, y la madre de Mariana, una mujer activa de 72 años que llevaba más de una década viviendo con ellos. Su casa, construida hace casi 20 años, tenía la distribución clásica de entonces: cocina cerrada, sala aislada del comedor, pasillos largos y habitaciones pequeñas.
Pero la rutina había cambiado. Los niños necesitaban más espacio para moverse y jugar. Mariana y Luis requerían zonas donde trabajar desde casa. La abuela quería una pequeña área de lectura con vista. Y todos coincidían en que casi no pasaban tiempo juntos en un mismo espacio.
Ahí comenzó nuestro reto: hacer un rediseño integral con enfoque en el diseño de espacios familiares. Un rediseño que no solo cambiara los muros, sino la manera en que vivían juntos.
La entrevista inicial: más preguntas, menos renders
Antes de pensar en planos, nos sentamos a hablar. Yo necesitaba entender cómo vivía esa familia. Les hice preguntas sobre sus horarios, sus hábitos, sus roces cotidianos, sus momentos más disfrutables.
Descubrí que:
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Mariana prepara el desayuno mientras los niños hacen tarea en la cocina.
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Luis necesita silencio para concentrarse, pero le gusta sentirse “cerca”.
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La abuela se despierta antes que todos y disfruta la luz de la mañana.
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Los niños no usan su cuarto para jugar: siempre terminan en la sala.
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Todos disfrutan sentarse a comer juntos, pero lo hacen en turnos por falta de espacio.
Esa información fue más útil que cualquier fotografía de referencia. Me ayudó a detectar cuellos de botella en su vida diaria y ver qué funcionaba… y qué debía desaparecer.

Reconfigurar la casa sin demolerla toda
No siempre es necesario derrumbar todo. A veces, basta con redistribuir, derribar los muros correctos y reconectar visualmente los espacios.
Las decisiones clave fueron:
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Unificar cocina, comedor y sala en un solo espacio social.
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Agregar una barra desayunador con acceso visual a la televisión.
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Crear un espacio de home office para Mariana y Luis sin aislarlos totalmente.
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Eliminar pasillos innecesarios y ganar esos metros para ampliar las recámaras.
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Diseñar un rincón de lectura junto a una ventana ampliada para la abuela.
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Incorporar soluciones de almacenamiento integradas a los muros.
Lo más importante fue hacerlo sin afectar la estructura original, para mantener el presupuesto controlado y evitar obras mayores.
La obra: decisiones que mejoran la vida diaria
Durante la remodelación, estuve presente al menos dos veces por semana. La ejecución de un diseño familiar requiere que cada detalle se construya como fue pensado.
Algunos ajustes sobre la marcha fueron clave:
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La barra de cocina se extendió 40 cm más de lo previsto al ver cómo Mariana y sus hijos la usaban juntos.
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Se colocó una repisa baja para que la abuela pudiera tener sus libros sin agacharse.
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Se eligió un tono de pintura más cálido tras ver cómo cambiaba la luz natural por la tarde.
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Se incorporó una repisa junto a la puerta de entrada con ganchos para mochilas, cosa que no estaba en el plano, pero surgió de ver el caos diario al llegar del colegio.
La diferencia está en esos detalles. Porque el diseño de espacios familiares no se hace desde el escritorio. Se hace escuchando y observando.
Los resultados: más que metros, ahora tienen momentos
Al entregar la remodelación, hicimos un recorrido en familia. Los niños corrieron por el espacio unificado. Mariana sirvió café mientras hablaba con su madre en el rincón de lectura. Luis se sentó en su escritorio, frente a una ventana nueva que dejaba entrar la luz de la tarde.
La casa seguía teniendo los mismos metros cuadrados. Pero ahora estaba pensada para ellos.
Tiempo después, Mariana me escribió un mensaje que guardo con cariño:
“Nunca imaginé que podíamos convivir tanto sin estorbarnos. Ahora cenamos juntos, cada uno tiene su rincón, y la casa se siente nueva sin haberla cambiado del todo”.
Eso, para mí, es éxito en el diseño de espacios familiares.

¿Qué es realmente el diseño de espacios familiares?
Muchos piensan que se trata solo de hacer salas grandes o poner una mesa para seis. Pero el diseño de espacios familiares tiene principios más profundos:
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Optimizar circulación sin generar pasillos muertos.
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Crear conexiones visuales entre espacios para favorecer la convivencia.
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Adaptar el mobiliario a la escala real de los habitantes.
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Proveer zonas de privacidad sin aislar por completo.
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Diseñar desde la rutina, no desde la revista.
No es una estética. Es una forma de pensar el espacio como reflejo de la vida compartida.
¿Cuánto cuesta hacer un diseño así?
El costo varía según el tamaño del proyecto, si se trata de obra nueva o remodelación, y si se realiza bajo supervisión o llave en mano. Pero para darte una referencia realista en México:
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Proyecto de rediseño funcional: desde $350 hasta $600 MXN por m²
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Supervisión de obra: $20,000 a $45,000 MXN mensuales
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Remodelación con obra incluida: desde $6,000 hasta $10,000 MXN por m²
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Proyecto integral (diseño + supervisión + ejecución): ajustado según alcance
Lo importante es entender que el diseño no es un gasto extra. Es una inversión que se refleja en años de convivencia más fluida y espacios que se usan de verdad.
¿Qué tipo de familias necesitan este tipo de diseño?
He trabajado con todo tipo de familias: parejas jóvenes con hijos pequeños, familias intergeneracionales, adultos mayores que reciben a sus nietos los fines de semana, padres divorciados con custodia compartida.
Lo que tienen en común es que quieren que su casa no solo se vea bien, sino que les haga la vida más fácil y más conectada.
Si tú:
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Sientes que tu casa no fluye con tu rutina
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Quieres compartir más tiempo sin sentirte apretado
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Necesitas adaptar tu espacio a diferentes generaciones
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Valoras la funcionalidad tanto como la estética
… entonces el diseño de espacios familiares es para ti.
Conclusión
Rediseñar una casa no es cambiar paredes. Es cambiar cómo se vive dentro de ellas.
La familia Torres me enseñó que a veces, pequeños cambios bien pensados pueden transformar por completo la experiencia diaria. Que no se trata de tener más metros, sino de usar bien los que ya tienes. Y que el mejor diseño no es el que luce más en Instagram… sino el que se adapta con precisión a quienes viven en él.
Arq. Gerardo Elizondo
P.D. Si tu casa ya no se siente como tuya, pero no quieres mudarte, agenda una llamada. Podemos revisar tu distribución, tus rutinas, y encontrar una forma de transformar tus espacios sin perder lo que ya has construido.
Enlaces de Apoyo
- Conoce como con mi método de 3 Pasos puedo ayudarte a tener la casa que deseas en Veracruz.
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Puedes consultar el Reglamento de Construcción del Municipio de Xalapa para conocer las normativas vigentes sobre alineamientos, uso de suelo y licencias de obra.
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El INEGI ofrece estadísticas actuales sobre vivienda y construcción en México, útiles para tomar decisiones informadas antes de iniciar tu proyecto.
¿Listo para construir sin errores?





